Las plagas del tomate más comunes y cómo combatirlas paso a paso

Las plagas del tomate más comunes y cómo combatirlas paso a paso

Las plagas del tomate son uno de los problemas más frecuentes en huertos caseros, cultivos en macetas y plantaciones de mayor tamaño. Una tomatera puede crecer con buen aspecto durante varias semanas y, de repente, comenzar a presentar hojas deformadas, manchas, pequeños agujeros, pérdida de flores o frutos dañados.

En muchos casos, estos síntomas aparecen porque insectos diminutos se alimentan de la savia, las hojas, los tallos o los propios tomates. Algunas plagas también pueden transmitir enfermedades y debilitar rápidamente la planta si no se detectan a tiempo.

Aprender a reconocer las principales plagas del tomate permite actuar antes de que el daño avance. No siempre es necesario aplicar productos fuertes. Muchas infestaciones pueden controlarse mediante limpieza, observación frecuente, trampas, control biológico y tratamientos ecológicos correctamente utilizados.

En esta guía conocerás cuáles son las plagas más comunes de las tomateras, cómo identificar sus síntomas, qué condiciones favorecen su aparición y qué medidas pueden ayudar a prevenirlas y controlarlas.

Contenido del artículo

¿Por qué aparecen las plagas en las tomateras?

Plagas del tomate

Las plagas no aparecen por una única razón. Normalmente, se desarrollan cuando encuentran alimento, refugio y condiciones ambientales favorables.

Una tomatera debilitada por falta de agua, exceso de humedad, mala nutrición o poca ventilación suele ser más vulnerable. También influyen la presencia de malas hierbas, la acumulación de restos vegetales y la falta de inspección.

Entre los factores más habituales se encuentran:

  • Temperaturas altas.
  • Humedad excesiva o muy baja.
  • Plantas demasiado juntas.
  • Exceso de fertilizantes ricos en nitrógeno.
  • Hojas y ramas secas acumuladas.
  • Malas hierbas alrededor del cultivo.
  • Falta de rotación.
  • Plantas previamente infestadas.
  • Ausencia de insectos beneficiosos.

Por eso, combatir las plagas no consiste únicamente en eliminarlas cuando ya están presentes. También implica mejorar las condiciones generales del cultivo.

Cómo identificar una plaga a tiempo

Plagas del tomate

La detección temprana puede evitar que una pequeña infestación se convierta en un problema grave.

Conviene revisar las tomateras al menos dos o tres veces por semana, prestando especial atención a:

  • El envés de las hojas.
  • Los brotes nuevos.
  • Los tallos tiernos.
  • Las flores.
  • La unión entre hojas y tallos.
  • Los frutos verdes.
  • La superficie del suelo.

Busca insectos, huevos, telarañas finas, puntos negros, manchas pegajosas, agujeros o cambios de color.

También es importante observar si aparecen hormigas. Aunque no siempre dañan directamente la tomatera, su presencia puede indicar que hay pulgones o mosca blanca produciendo melaza.

Señales frecuentes de plagas del tomate

Plagas del tomate

Las plantas suelen mostrar señales antes de que la plaga se vuelva evidente.

Algunos síntomas comunes son:

  • Hojas enrolladas.
  • Brotes deformados.
  • Manchas amarillas.
  • Agujeros irregulares.
  • Hojas pegajosas.
  • Puntos blancos o negros.
  • Telarañas muy finas.
  • Frutos perforados.
  • Flores que se caen.
  • Crecimiento lento.
  • Presencia de pequeños insectos al mover la planta.

Estos síntomas no siempre confirman una plaga, porque también pueden relacionarse con riego, enfermedades o deficiencias nutricionales. Por eso conviene observar cuidadosamente toda la planta antes de aplicar un tratamiento.

Factores que favorecen las infestaciones

Exceso de nitrógeno

Cuando una tomatera recibe demasiado nitrógeno, desarrolla hojas muy tiernas y abundantes. Este crecimiento resulta especialmente atractivo para pulgones y mosca blanca.

Una fertilización equilibrada ayuda a evitar este problema. Puedes complementar esta información con el artículo sobre cómo elegir el mejor fertilizante para tomates.

Mala ventilación

Las tomateras muy juntas crean un ambiente húmedo y protegido donde algunas plagas pueden reproducirse con facilidad.

Mantener una distancia adecuada y realizar una poda correcta mejora la circulación del aire.

Riego inadecuado

Una planta debilitada por sequía o exceso de agua pierde resistencia.

Por eso conviene seguir buenas prácticas de riego. En la guía sobre cómo regar los tomates correctamente explicamos cómo mantener una humedad más estable.

Acumulación de restos vegetales

Las hojas secas, frutos dañados y ramas enfermas pueden servir de refugio a insectos y huevos.

Retirar estos restos reduce las posibilidades de reinfestación.

Las plagas del tomate más comunes

Pulgones

Los pulgones son pequeños insectos de cuerpo blando que pueden ser verdes, negros, amarillos o marrones. Suelen agruparse en brotes jóvenes y en el envés de las hojas.

Se alimentan de la savia de la planta y pueden provocar:

  • Hojas deformadas.
  • Brotes enrollados.
  • Crecimiento lento.
  • Caída de flores.
  • Presencia de melaza pegajosa.
  • Aparición de hongos negros sobre las hojas.

Las hormigas suelen acompañarlos porque se alimentan de la sustancia azucarada que producen.

Cómo controlar los pulgones

Cuando la infestación es pequeña, pueden retirarse con agua a presión moderada o manualmente.

También pueden utilizarse soluciones de jabón potásico o tratamientos ecológicos autorizados, aplicados especialmente en el envés de las hojas.

Los insectos beneficiosos, como las mariquitas y algunas avispas parasitoides, también ayudan a mantenerlos bajo control.

Mosca blanca

La mosca blanca es uno de los insectos más comunes en tomateras cultivadas en climas cálidos.

Son pequeños insectos blancos que vuelan al mover las hojas. Las larvas permanecen adheridas al envés y se alimentan de la savia.

Los daños más habituales son:

  • Hojas amarillentas.
  • Debilitamiento general.
  • Melaza pegajosa.
  • Aparición de fumagina.
  • Reducción del crecimiento.
  • Transmisión de algunas enfermedades virales.

Cómo reconocerla

Agita suavemente una rama. Si aparece una pequeña nube de insectos blancos, probablemente existe una infestación.

También puedes revisar el envés de las hojas en busca de pequeños puntos ovalados o larvas adheridas.

Cómo controlar la mosca blanca

Las trampas cromáticas amarillas ayudan a reducir y detectar la población adulta.

Además, puede utilizarse jabón potásico, aceite hortícola o control biológico, siempre siguiendo las indicaciones del producto y evitando aplicaciones durante las horas de mayor calor.

Trips

Los trips son insectos muy pequeños, alargados y difíciles de ver a simple vista.

Se alimentan raspando los tejidos de hojas, flores y frutos.

Sus síntomas incluyen:

  • Manchas plateadas.
  • Puntos negros.
  • Flores deformadas.
  • Frutos con cicatrices.
  • Hojas secas en los bordes.
  • Crecimiento irregular.

Algunas especies también pueden transmitir virus.

Cómo controlar los trips

La limpieza del cultivo y la eliminación de malas hierbas son medidas importantes.

También pueden usarse trampas adhesivas azules o amarillas, control biológico y tratamientos ecológicos adecuados para este tipo de insecto.

Araña roja

La araña roja (Tetranychus urticae) es una de las plagas del tomate más difíciles de detectar durante las primeras etapas de la infestación. A pesar de su nombre, no es una araña, sino un pequeño ácaro que mide menos de un milímetro y suele instalarse en el envés de las hojas.

Se desarrolla con rapidez cuando las temperaturas son elevadas y el ambiente es seco, por lo que suele aparecer con mayor frecuencia durante el verano o en invernaderos con poca humedad.

Síntomas de la araña roja

Las tomateras afectadas pueden presentar:

  • Pequeños puntos amarillos sobre las hojas.
  • Aspecto apagado o bronceado del follaje.
  • Finas telarañas entre hojas y tallos.
  • Hojas que se secan y terminan cayendo.
  • Disminución del crecimiento.
  • Menor producción de frutos.

Si la infestación avanza, la planta pierde gran parte de su capacidad para realizar la fotosíntesis y comienza a debilitarse rápidamente.

Cómo controlar la araña roja

Una revisión frecuente del envés de las hojas permite detectarla antes de que cause daños importantes.

Para reducir su presencia pueden aplicarse medidas como:

  • Eliminar las hojas más afectadas.
  • Mantener una humedad adecuada sin encharcar el suelo.
  • Favorecer la presencia de ácaros depredadores.
  • Utilizar tratamientos ecológicos autorizados cuando sea necesario.

Mantener un riego equilibrado también ayuda a reducir el estrés de la planta. Si aún no conoces las mejores prácticas, consulta nuestra guía sobre cómo regar los tomates correctamente.


Orugas del tomate

Las orugas representan una de las plagas más visibles porque consumen directamente hojas, flores y frutos.

Generalmente proceden de mariposas o polillas que depositan sus huevos sobre las hojas de la tomatera.

Al eclosionar, las larvas comienzan a alimentarse inmediatamente.

Síntomas

Las orugas pueden provocar:

  • Agujeros grandes en las hojas.
  • Flores destruidas.
  • Frutos perforados.
  • Excrementos oscuros sobre hojas y tomates.
  • Disminución de la producción.

En infestaciones severas pueden dejar una planta casi sin follaje en pocos días.

Cómo identificarlas

Suelen esconderse durante el día entre las hojas o debajo de los frutos.

Es recomendable revisar:

  • Brotes nuevos.
  • Parte inferior de las hojas.
  • Frutos verdes.
  • Tallos principales.

Las primeras horas de la mañana y el atardecer suelen ser los mejores momentos para encontrarlas.

Cómo controlarlas

Cuando el número de orugas es reducido, pueden retirarse manualmente.

También existen tratamientos biológicos específicos, como aquellos elaborados con Bacillus thuringiensis, una bacteria utilizada en agricultura para el control de determinadas larvas de lepidópteros. Debe utilizarse siempre siguiendo las instrucciones del fabricante.


Minador de las hojas

El minador es una pequeña larva que vive dentro de la hoja mientras se alimenta de sus tejidos internos.

En lugar de agujeros, deja caminos claros y sinuosos que resultan muy fáciles de identificar.

Síntomas

  • Líneas blancas o transparentes.
  • Túneles irregulares.
  • Hojas deformadas.
  • Reducción de la superficie útil para la fotosíntesis.
  • Crecimiento más lento.

Aunque una infestación leve rara vez mata la planta, sí puede disminuir su vigor y afectar la producción.

Cómo controlarlo

Para evitar su propagación:

  • Retira las hojas muy afectadas.
  • No dejes restos vegetales en el suelo.
  • Favorece la presencia de insectos beneficiosos.
  • Utiliza trampas para monitorear la población de adultos.

Chinches del tomate

Existen diferentes especies de chinches que pueden alimentarse de los tomates.

Su aparato bucal perfora hojas y frutos para extraer la savia.

Daños más comunes

  • Manchas claras sobre los frutos.
  • Deformaciones.
  • Áreas endurecidas.
  • Maduración irregular.
  • Reducción de la calidad de la cosecha.

Algunas especies también desprenden un olor característico cuando se sienten amenazadas.

Cómo prevenirlas

  • Elimina las malas hierbas cercanas.
  • Revisa regularmente los frutos.
  • Retira manualmente los ejemplares cuando la población sea pequeña.
  • Mantén limpio el cultivo.

Nematodos de las raíces

Los nematodos son organismos microscópicos que viven en el suelo y atacan las raíces.

Aunque no siempre son visibles a simple vista, pueden causar daños importantes.

Síntomas

  • Crecimiento muy lento.
  • Marchitez durante las horas de calor.
  • Hojas amarillentas.
  • Producción reducida.
  • Raíces con pequeños nódulos o deformaciones.

Muchas veces estos síntomas se confunden con problemas de fertilización o riego.

Cómo reducir su presencia

Algunas medidas útiles son:

  • Rotación de cultivos.
  • Incorporación de materia orgánica.
  • Uso de variedades resistentes cuando estén disponibles.
  • Mantener un suelo sano y bien estructurado.

Una buena fertilización también ayuda a fortalecer las plantas frente a diferentes tipos de estrés. Puedes ampliar esta información en nuestro artículo sobre cómo elegir el mejor fertilizante para tomates.


Babosas y caracoles

Aunque no son insectos, las babosas y los caracoles también pueden convertirse en un problema importante, especialmente durante periodos lluviosos o en zonas con mucha humedad.

Normalmente atacan durante la noche.

Síntomas

  • Grandes agujeros en las hojas.
  • Marcas de baba sobre el suelo.
  • Frutos mordidos.
  • Plántulas completamente devoradas.

Cómo prevenir su aparición

Algunas prácticas recomendables incluyen:

  • Retirar restos vegetales donde puedan esconderse.
  • Evitar el exceso de humedad alrededor de las plantas.
  • Revisar el cultivo al amanecer o al anochecer.
  • Utilizar barreras físicas o métodos de control compatibles con un manejo responsable del huerto.

¿Qué plagas causan más daños en los tomates?

Aunque todas pueden afectar el cultivo, algunas destacan por la rapidez con la que se propagan o por el tipo de daño que ocasionan.

Las más problemáticas suelen ser:

  • Pulgones.
  • Mosca blanca.
  • Araña roja.
  • Orugas.
  • Minadores de hojas.

Detectarlas en sus primeras etapas facilita mucho el control y reduce el riesgo de pérdidas importantes.

Cómo prevenir las plagas del tomate

La mejor forma de controlar las plagas del tomate es evitar que lleguen a convertirse en un problema. Una tomatera fuerte y bien cuidada suele resistir mejor el ataque de muchos insectos que una planta debilitada por el estrés, la falta de nutrientes o un manejo inadecuado.

La prevención no elimina por completo el riesgo, pero reduce considerablemente la posibilidad de sufrir infestaciones importantes y disminuye la necesidad de aplicar tratamientos.


Mantén las tomateras sanas desde el principio

Plagas del tomate

Una planta vigorosa tiene más capacidad para soportar el ataque de algunos insectos.

Para conseguirlo es importante:

  • Utilizar un suelo fértil.
  • Regar correctamente.
  • Aplicar fertilización equilibrada.
  • Podar cuando sea necesario.
  • Mantener buena exposición al sol.

Si todavía no conoces estos aspectos, puedes consultar nuestras guías sobre cómo regar los tomates correctamente, cómo podar los tomates y cómo elegir el mejor fertilizante para tomates, donde explicamos estas prácticas con detalle.


Inspecciona las plantas con frecuencia

Uno de los mayores errores consiste en revisar las tomateras únicamente cuando ya presentan daños importantes.

Lo recomendable es observarlas varias veces por semana.

Presta atención especialmente a:

  • El envés de las hojas.
  • Los brotes jóvenes.
  • Las flores.
  • Los frutos recién formados.
  • Los tallos principales.

Cuanto antes detectes una plaga, más fácil será controlarla.


Mantén el huerto limpio

Plagas del tomate

Los restos vegetales pueden servir de refugio para huevos, larvas y otros organismos.

Procura retirar regularmente:

  • Hojas secas.
  • Frutos podridos.
  • Ramas dañadas.
  • Malezas alrededor del cultivo.

Un huerto limpio reduce los lugares donde muchas plagas pueden esconderse y reproducirse.


Evita plantar demasiado juntas las tomateras

Cuando las plantas están muy próximas entre sí, disminuye la circulación del aire.

Esto favorece:

  • Mayor humedad.
  • Desarrollo de enfermedades.
  • Reproducción de algunos insectos.

Mantener una distancia adecuada facilita la ventilación y también permite revisar mejor cada planta.


Utiliza acolchado

Cubrir el suelo con materiales orgánicos ofrece varias ventajas.

El acolchado ayuda a:

  • Conservar la humedad.
  • Reducir el crecimiento de malas hierbas.
  • Disminuir las salpicaduras de tierra sobre las hojas.
  • Mejorar la estructura del suelo con el paso del tiempo.

Además, algunas plagas encuentran más difícil desplazarse sobre un suelo protegido.


Favorece la presencia de insectos beneficiosos

No todos los insectos son perjudiciales.

Muchos ayudan a controlar naturalmente las poblaciones de plagas.

Entre los más conocidos se encuentran:

Mariquitas

Las mariquitas consumen grandes cantidades de pulgones durante toda su vida.

Una sola puede alimentarse de cientos de ellos.


Crisopas

Las larvas de crisopa también son excelentes depredadoras.

Se alimentan de:

  • Pulgones.
  • Mosca blanca.
  • Trips.
  • Huevos de otros insectos.

Avispas parasitoides

Aunque son muy pequeñas y pasan desapercibidas, algunas especies ayudan a controlar mosca blanca, pulgones y otras plagas sin causar daños a las plantas.


Arañas

Muchas arañas presentes en el huerto capturan insectos dañinos.

Siempre que no representen un riesgo para las personas, conviene conservarlas.


Plantas que ayudan a proteger las tomateras

Algunas especies atraen insectos beneficiosos o ayudan a mantener un mayor equilibrio biológico en el huerto.

Entre las más utilizadas destacan:

  • Caléndula.
  • Albahaca.
  • Capuchina.
  • Cilantro.
  • Eneldo.
  • Borraja.

Estas plantas también favorecen la presencia de polinizadores como las abejas.


Rotación de cultivos

Cultivar tomates en el mismo lugar año tras año facilita la acumulación de plagas y enfermedades en el suelo.

Siempre que sea posible:

  • Alterna los tomates con otras familias de cultivos.
  • Evita repetir la misma parcela durante varias temporadas consecutivas.

Esta práctica ayuda a romper el ciclo biológico de numerosos organismos.


Métodos ecológicos para controlar las plagas

Plagas del tomate

Cuando la prevención no es suficiente, existen alternativas de menor impacto que pueden formar parte de un manejo responsable del cultivo.

Jabón potásico

Es uno de los productos más utilizados contra insectos de cuerpo blando.

Puede ayudar frente a:

  • Pulgones.
  • Mosca blanca.
  • Cochinillas jóvenes.

Debe utilizarse siguiendo las instrucciones del fabricante y procurando cubrir especialmente el envés de las hojas.


Aceites hortícolas

Algunos aceites de uso agrícola pueden emplearse para reducir determinadas plagas.

Su utilización debe realizarse respetando las dosis y evitando aplicaciones durante las horas de mayor calor.


Bacillus thuringiensis

Es una bacteria utilizada para controlar algunas orugas.

Actúa cuando las larvas consumen hojas tratadas.

No resulta eficaz contra pulgones, mosca blanca o araña roja, por lo que debe emplearse únicamente cuando exista la plaga adecuada.


Trampas para monitorear las plagas

Las trampas adhesivas no eliminan por completo una infestación, pero ayudan a detectar la presencia de insectos antes de que la población aumente.

Las más utilizadas son:

  • Amarillas para mosca blanca y pulgones alados.
  • Azules para trips.

También permiten evaluar si la población disminuye después de aplicar medidas de control.


¿Cuándo conviene aplicar un tratamiento?

No siempre es necesario actuar inmediatamente.

En ocasiones basta con eliminar manualmente algunos insectos y continuar observando la evolución de la planta.

Generalmente es recomendable intervenir cuando:

  • La población aumenta rápidamente.
  • Aparecen daños visibles en muchas hojas.
  • Se compromete la floración.
  • Los frutos comienzan a verse afectados.
  • Existe riesgo de que la plaga se propague a otras tomateras.

Aplicar tratamientos sin necesidad puede afectar también a insectos beneficiosos que ayudan a mantener el equilibrio natural del huerto.


Buenas prácticas para mantener las plagas bajo control

Estas recomendaciones pueden ayudarte durante toda la temporada:

  • Revisa las plantas varias veces por semana.
  • Mantén limpio el huerto.
  • Retira hojas y frutos dañados.
  • Evita el exceso de nitrógeno.
  • Riega correctamente.
  • Favorece la biodiversidad del jardín.
  • Utiliza acolchado.
  • Instala trampas para monitoreo.
  • Actúa rápidamente cuando detectes los primeros síntomas.

La prevención sigue siendo la herramienta más eficaz para disfrutar de tomateras sanas y productivas.

Errores frecuentes al combatir las plagas del tomate

En muchas ocasiones, los daños más graves no son causados únicamente por las plagas, sino también por decisiones incorrectas al intentar eliminarlas. Conocer los errores más comunes te ayudará a proteger mejor tus tomateras y a evitar tratamientos innecesarios.

1. Esperar demasiado para actuar

Uno de los errores más habituales es ignorar los primeros síntomas.

Una pequeña colonia de pulgones o unas pocas orugas pueden multiplicarse rápidamente si no se controlan a tiempo.

Revisar las plantas con frecuencia permite intervenir antes de que la infestación sea difícil de manejar.


2. Aplicar tratamientos sin identificar la plaga

No todos los productos sirven para todas las plagas.

Por ejemplo, un tratamiento eficaz contra orugas no necesariamente funcionará contra la araña roja o la mosca blanca.

Antes de aplicar cualquier producto, observa cuidadosamente:

  • El tipo de daño.
  • El insecto responsable.
  • La parte afectada de la planta.
  • La gravedad de la infestación.

3. Usar más producto del recomendado

Aplicar dosis superiores a las indicadas no significa obtener mejores resultados.

Además de desperdiciar producto, puede afectar la planta y perjudicar a insectos beneficiosos como las mariquitas o las abejas.

Siempre sigue las instrucciones del fabricante.


4. Descuidar el riego

Las tomateras estresadas por falta o exceso de agua suelen ser más vulnerables al ataque de algunas plagas.

Mantener un riego constante favorece el desarrollo de plantas más resistentes.


5. No retirar hojas y frutos dañados

Las hojas muy afectadas pueden convertirse en un foco donde continúen desarrollándose insectos o enfermedades.

Eliminar el material dañado ayuda a reducir la propagación.


6. Abusar del nitrógeno

El exceso de fertilizantes ricos en nitrógeno produce brotes muy tiernos que resultan especialmente atractivos para los pulgones y otros insectos chupadores.

Una nutrición equilibrada favorece un crecimiento más saludable.


Preguntas frecuentes

¿Todas las plagas matan la tomatera?

No. Muchas infestaciones leves pueden controlarse sin que la planta sufra daños importantes. Sin embargo, si no se actúa a tiempo, algunas plagas pueden debilitar seriamente el cultivo.


¿Es normal encontrar algunos insectos en las tomateras?

Sí. Un huerto sano siempre alberga diferentes insectos, muchos de ellos beneficiosos. La presencia de algunos ejemplares no significa necesariamente que exista un problema.


¿Las plagas aparecen todos los años?

Depende del clima, del manejo del cultivo y de las condiciones del entorno. Una buena prevención puede reducir considerablemente el riesgo.


¿Conviene revisar las plantas todos los días?

No es imprescindible, pero sí recomendable inspeccionarlas al menos dos o tres veces por semana, especialmente durante los meses más cálidos.


¿Se pueden combinar diferentes métodos de control?

Sí. De hecho, el manejo integrado de plagas consiste precisamente en combinar prevención, vigilancia, control biológico, buenas prácticas de cultivo y tratamientos solo cuando son realmente necesarios.


Resumen práctico

Plagas del tomate

Si quieres mantener las plagas del tomate bajo control, recuerda estas recomendaciones:

  • Revisa las plantas con frecuencia.
  • Identifica correctamente la plaga antes de actuar.
  • Mantén limpio el huerto.
  • Evita el exceso de nitrógeno.
  • Riega de forma adecuada.
  • Favorece la presencia de insectos beneficiosos.
  • Utiliza trampas para monitorear las poblaciones.
  • Elimina hojas y frutos muy afectados.
  • Actúa en cuanto aparezcan los primeros síntomas.
  • Prioriza siempre la prevención.

Conclusión

Las plagas del tomate forman parte de los desafíos más comunes en cualquier huerto, pero no tienen por qué convertirse en un problema grave. La observación frecuente, un manejo adecuado del cultivo y la aplicación de medidas preventivas permiten reducir considerablemente el riesgo de infestaciones.

En lugar de recurrir automáticamente a tratamientos intensivos, resulta más eficaz mantener las tomateras sanas mediante un riego equilibrado, una fertilización adecuada, una buena ventilación y la conservación de insectos beneficiosos que ayudan a controlar las plagas de forma natural.

Recuerda que detectar los primeros síntomas es clave para proteger la cosecha. Cuanto antes identifiques el problema, mayores serán las posibilidades de conservar plantas vigorosas y obtener tomates sanos y abundantes durante toda la temporada.

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